martes, 2 de enero de 2007

London 08/06


















Todo aquel que viaja a Londres vuelve con algo que contar. Puede gustar o no, impresionar, agobiar, cansar. O por el contrario enamorar, enganchar a uno y dejarlo marcado para siempre. La ciudad a nadie deja indiferente.

Desde mi pasión por este lugar, no puedo sino recordar a quien su camino le lleve a él por primera vez que, cuando todos duermen, la ciudad permanece encendida...

2 comentarios:

Obi-wan dijo...

Cogió sus chupasuses(con valeriana), un sentimiento que aún no tenía forma en palabras y una fotografía tomada en un lugar especial, un lugar al que escapar. Hizo acopio de todo el corage de que fue capaz y decidió embarcarse en una nueva pequeña aventura(siempre le había encantado ir proponiéndose nuevas metas mientras iba recorriendo su camino) con la esperanza de que algún día llegara a tener una forma y un significado que, aunque ella todavia no comprendía muy bien, siempre habia sabido...

Mucha suerte ;)

Ibz dijo...

Sino vuelves diferente a como has ido es que realmente no has viajado.
¿Que me traje yo en la maleta de mi alma tras mi fugaz paso por London?
El olor a aceite de motor requemado de los fish&chips, la humanidad entera en un solo vagon del tube, muchos museos sin visitar y demasiada gente por conocer, montañas de thanks, sorry y fuck'n, las ganas de naufragar en el thames o de ahogarme en un mar cerveza ale...
Tantas cosas...
Como cantó el trovador:
"En Bilbao seguía lloviendo, tal y como lo dejé, y en Londres tantas cosas, hoy me muero por volver"